En Valencia, un caso de presunta estafa inmobiliaria ha captado la atención de la opinión pública, involucrando a una octogenaria con alzhéimer y un grupo de individuos que, supuestamente, se aprovecharon de su vulnerabilidad para despojarla de sus propiedades. Esta situación ha llevado a la detención de un notario, dos abogados, un testaferro y una cuidadora, todos acusados de formar parte de una trama que busca lucrarse a expensas de la anciana.
La familia de la mujer ha tomado medidas legales para evitar que se lleve a cabo la venta de las propiedades que, según ellos, fueron adquiridas de manera fraudulenta. La situación se ha vuelto aún más compleja con la sospecha de que la anciana pudo haber sido víctima de un envenenamiento, lo que ha llevado a la Policía Nacional a investigar más a fondo.
**La Estrategia de la Trama**
La investigación revela que la trama comenzó a gestarse en 2022, cuando la cuidadora de la anciana, al conocer su situación y la falta de familiares directos, comenzó a influir en sus decisiones. Aprovechándose de la enfermedad de alzhéimer de la mujer, los acusados la convencieron de vender sus propiedades a precios significativamente inferiores a su valor de mercado. En total, se estima que la venta de las tres propiedades podría haber generado un beneficio cercano a medio millón de euros para los detenidos.
Las propiedades en cuestión incluyen un amplio piso en el barrio de Russafa, un bajo comercial en la calle Cirilo Amorós y una nave industrial. La venta del piso se realizó por 190,000 euros, una cantidad que, según expertos, es irrisoria dado el valor real de la propiedad. La misma notaría estuvo involucrada en todas las transacciones, lo que ha llevado a cuestionar la ética y la legalidad de las acciones del notario implicado.
La primera propiedad vendida fue la nave industrial, adquirida por 115,000 euros, a pesar de que su valor de mercado era de aproximadamente 280,000 euros. Posteriormente, el bajo comercial fue vendido por 40,000 euros, solo para ser revendido cinco meses después por 320,000 euros, multiplicando su precio por ocho. Finalmente, el piso familiar fue vendido bajo la condición de que la anciana pudiera seguir viviendo allí hasta su muerte, un usufructo que los acusados intentaron invalidar posteriormente.
**Investigación y Detenciones**
La situación se complicó cuando la salud de la anciana se deterioró repentinamente, lo que llevó a su ingreso en un hospital. Durante este proceso, se detectaron niveles anormales de metanol y mercurio en su organismo, lo que ha llevado a la familia a sospechar que pudo haber sido envenenada. Este hallazgo ha añadido una nueva dimensión a la investigación, ya que se está considerando la posibilidad de incluir cargos de intento de homicidio en el caso.
Los cinco detenidos han negado las acusaciones de estafa, pero las pruebas recopiladas por la Policía Nacional han sido contundentes. El juez ha impuesto medidas cautelares a cuatro de los detenidos, prohibiéndoles salir del país y retirándoles el pasaporte, mientras que el notario no ha recibido medidas similares, lo que ha generado críticas y dudas sobre la imparcialidad del proceso judicial.
La familia de la anciana ha solicitado al juez que paralice cualquier intento de venta de las propiedades y que se adopten medidas cautelares para proteger los bienes de la mujer. La situación ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las personas mayores en situaciones similares y la necesidad de una mayor protección legal para evitar abusos.
Este caso no solo ha revelado la existencia de una trama delictiva, sino que también ha puesto de relieve la importancia de la vigilancia y la protección de los derechos de las personas mayores, especialmente aquellas que padecen enfermedades que afectan su capacidad cognitiva. La comunidad y las autoridades deben estar atentas a situaciones como esta para prevenir futuros abusos y garantizar que los derechos de los más vulnerables sean respetados.
