La 51ª edición de la Subida al Garbí, celebrada el pasado fin de semana en las carreteras que conectan los municipios de Torres Torres y Serra, Valencia, se ha consolidado como uno de los eventos más esperados del automovilismo español. Con más de medio centenar de participantes, esta prueba no solo marcó el cierre de la temporada 2025 de la Copa de España de Montaña, sino que también fue la última competición puntuable del año para el Campeonato de Montaña de la Comunidad Valenciana. La carrera, que tuvo lugar los días 20 y 21 de diciembre, atrajo a un gran número de aficionados, quienes se congregaron a lo largo del recorrido para disfrutar de la adrenalina y la emoción que caracteriza a este tipo de eventos.
La Subida al Garbí es conocida por su exigente trazado en la Sierra Calderona, lo que la convierte en un verdadero desafío para los pilotos. De los 63 equipos inscritos, 58 fueron autorizados a participar tras las verificaciones técnicas realizadas el sábado. Sin embargo, solo 20 lograron finalizar la prueba en la Copa de España de Montaña, mientras que 46 completaron el recorrido en el campeonato autonómico, lo que refleja la dureza de la competición.
### Resultados destacados de la carrera
En la categoría de Turismos, Mario Bermúdez se alzó con la victoria a bordo de su Renault Clio Cup II, seguido de cerca por Toni Ariete, quien pilotó un Porsche 911 GT3 Cup (992). El tercer puesto fue para Adrián Quevedo, quien compitió con un Nissan 350Z. Esta categoría es una de las más emocionantes, ya que reúne a una variedad de vehículos que ofrecen un espectáculo visual y sonoro impresionante.
Por otro lado, en la categoría de Monoplazas, el canario Guillermo Évora se proclamó campeón de la Copa de España de Montaña 2025, logrando finalizar la carrera con su Speed Car GT-R. Su principal competidor, Damiá Bernat, no pudo completar la prueba debido a una avería mecánica, lo que le impidió obtener los tiempos necesarios para clasificar. En cuanto al Scratch, el piloto castellonense Carlos Archiles se destacó al conseguir el mejor tiempo de la jornada, completando los 6,600 km del tramo cronometrado en 3 minutos y 42 segundos, a una media superior a los 106 km/h. Archiles, que no participó en la Copa de España, se llevó el triunfo en el Campeonato de Montaña de la Comunidad Valenciana, reafirmando su dominio en la categoría.
La entrega de trofeos, que tuvo lugar en el mismo tramo cronometrado, fue un momento de celebración para los ganadores y los participantes. Las autoridades locales y miembros de la federación estuvieron presentes para reconocer el esfuerzo y la dedicación de todos los competidores. A pesar de las condiciones climáticas frías y la amenaza de lluvia, el ambiente fue festivo y lleno de camaradería entre los aficionados y los pilotos.
### Un evento que trasciende el automovilismo
La Subida al Garbí no solo es una competición de velocidad, sino que también representa una tradición en la comunidad automovilística de Valencia. Este evento atrae a entusiastas de todas partes de España, quienes no solo vienen a ver las carreras, sino también a disfrutar de la belleza natural de la Sierra Calderona. La combinación de paisajes impresionantes y la emoción de la competición crea una experiencia única que va más allá de lo deportivo.
Los aficionados que se acercan a las cunetas del recorrido suelen pasar la noche en el lugar, creando un ambiente de camaradería y pasión por el automovilismo. Este año, muchos de ellos se prepararon para el evento con antelación, asegurándose de tener el mejor lugar para disfrutar de las evoluciones de los pilotos. La emoción se palpaba en el aire, y cada carrera era recibida con vítores y aplausos, lo que demuestra el fuerte vínculo entre los competidores y sus seguidores.
Además, la Subida al Garbí es un evento que fomenta el turismo en la región, atrayendo a visitantes que buscan disfrutar de la gastronomía local y explorar los encantos de los pueblos cercanos. La organización del evento también se esfuerza por garantizar que la competición se lleve a cabo de manera segura y eficiente, lo que contribuye a su reputación como una de las pruebas más importantes del calendario automovilístico español.
En resumen, la 51ª Subida al Garbí ha sido un éxito rotundo, tanto en términos de participación como de organización. Con un gran número de competidores y un público entusiasta, este evento ha demostrado una vez más su importancia en el panorama del automovilismo nacional. Los resultados de la carrera no solo reflejan el talento y la dedicación de los pilotos, sino también el compromiso de la comunidad automovilística de Valencia por mantener viva esta tradición. La próxima edición promete ser aún más emocionante, y los aficionados ya están contando los días para volver a vivir la adrenalina de la Subida al Garbí.
