El aeropuerto de Málaga ha alcanzado cifras históricas en 2025, consolidándose como uno de los principales aeropuertos de Europa. Con casi 27 millones de pasajeros y cerca de 187,000 vuelos, la terminal ha experimentado un crecimiento significativo en comparación con otras grandes infraestructuras del país. Según los datos publicados por Aena, el número total de viajeros que pasaron por el aeropuerto durante el año fue de 26,760,549, lo que representa un incremento del 7.4% respecto al año anterior. Además, se registraron 186,990 operaciones, con un aumento del 6.9%. Este crecimiento ha llevado al aeropuerto de la Costa del Sol a acercarse a su capacidad máxima de 30 millones de pasajeros anuales, una cifra que el Gobierno planea aumentar a 36 millones en el futuro.
Uno de los hitos más destacados de este año ha sido el volumen de equipaje tratado, que superó los seis millones de maletas facturadas, alcanzando un total de 6,255,861. Este aumento del 4.3% en comparación con el año anterior refleja la creciente actividad en la terminal. El mes de agosto marcó un récord histórico en la gestión de equipajes, con 766,885 bultos procesados en un solo mes. Pedro Bendala, director del aeropuerto, ha calificado el año 2025 como «muy bueno en cuanto a tráfico», aunque enfatiza que lo más importante no son solo los números, sino la posición del aeropuerto entre los 25 primeros de Europa, lo que abre oportunidades para el sector turístico y otros sectores productivos de la región.
El crecimiento del tráfico aéreo en Málaga ha sido impulsado tanto por el tráfico nacional como por el internacional. En total, 26,714,475 pasajeros se desplazaron en vuelos comerciales, de los cuales 4,465,870 viajaron dentro de España, lo que representa un aumento del 5.5% en comparación con 2024. Por otro lado, 22,248,605 pasajeros optaron por vuelos internacionales, lo que supone un incremento del 7.8%. Los mercados internacionales más activos fueron el británico, con 6,149,697 pasajeros, seguido por el alemán, holandés, italiano y francés. Además, algunos mercados emergentes, como los Emiratos Árabes y Catar, mostraron incrementos significativos en el número de viajeros.
En cuanto a las operaciones, el aeropuerto registró 186,990 aterrizajes y despegues, de los cuales 183,974 fueron vuelos comerciales. Esto incluye 39,489 operaciones nacionales y 144,485 internacionales, lo que refleja un crecimiento del 7.1% y del 7% respectivamente. La tendencia positiva se mantuvo a lo largo del año, y el primer semestre ya había superado los 12 millones de pasajeros y más de 87,400 vuelos operados. Diciembre fue especialmente notable, siendo el mejor mes de diciembre en la historia del aeropuerto, con 1,681,268 pasajeros y 12,657 operaciones.
El tráfico en el resto de los aeropuertos de Aena también ha mostrado un crecimiento notable. En total, el grupo Aena, que incluye 46 aeropuertos y dos helipuertos en España, así como el Aeropuerto de Londres-Luton y 17 aeropuertos en Brasil, cerró 2025 con un récord histórico de 384,837,183 pasajeros, un 4.2% más que en 2024. Este crecimiento se ha visto acompañado de un aumento en el número de movimientos de aeronaves y en el transporte de mercancías, lo que indica una recuperación robusta del sector aéreo tras los desafíos de los últimos años.
El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas lideró el tráfico en España con 68.18 millones de usuarios, seguido por Barcelona-El Prat y Palma de Mallorca. Málaga-Costa del Sol se posicionó como el cuarto aeropuerto más transitado del país, con 26.76 millones de pasajeros, lo que representa un crecimiento del 7.4%. Otros aeropuertos como Alicante-Elche y Valencia también destacaron por sus cifras de tráfico, con incrementos significativos en el número de viajeros.
A medida que el tráfico aéreo continúa creciendo, Aena está trabajando en planes de inversión para garantizar que las infraestructuras puedan manejar la demanda futura. Los récords de tráfico de los últimos años subrayan la necesidad de adaptaciones y mejoras en los aeropuertos, lo que permitirá mantener un funcionamiento eficiente y seguro. La planificación de estas inversiones es crucial para asegurar que el aeropuerto de Málaga y otros en la red española puedan seguir ofreciendo un servicio de calidad a los pasajeros y a las aerolíneas.
El crecimiento del aeropuerto de Málaga no solo beneficia al sector turístico, sino que también tiene un impacto positivo en la economía local y regional. La conectividad mejorada con Europa y otras partes del mundo abre nuevas oportunidades para el comercio y el desarrollo económico en Andalucía. A medida que el aeropuerto sigue creciendo, se espera que continúe atrayendo tanto a turistas como a inversores, lo que contribuirá al desarrollo sostenible de la región.
En resumen, el aeropuerto de Málaga ha tenido un año excepcional en 2025, estableciendo nuevos récords en el número de pasajeros y operaciones. Este crecimiento no solo refleja la recuperación del sector aéreo, sino también la importancia del aeropuerto como un motor económico para la región. Con planes de expansión en el horizonte, el futuro parece prometedor para esta infraestructura clave en la Costa del Sol.
