El castillo de Beaufort, en el sur del Líbano, es un eje geográfico y militar clave desde el siglo XII. Su ubicación a 717 metros de altura permite dominar rutas vitales, observar movimientos enemigos a kilómetros y controlar el puente de Hardele sobre el río Litani. Hoy, su ocupación por la Brigada Golani refleja una continuidad estratégica que cruza ocho siglos de conflictos.
¿Por qué el castillo de Beaufort sigue siendo un objetivo militar decisivo?
Su valor no radica en su estado ruinoso, sino en su posición geográfica. Controla el acceso al corazón del sur del Líbano y sirve como plataforma de observación natural. Desde allí, se monitorea el despliegue de Hizbulá, se rastrean movimientos en la yellow line y se coordina el fuego de artillería israelí. La fortaleza no es un símbolo histórico: es un nodo operativo real.
¿Cómo ha evolucionado su uso militar a lo largo de los siglos?
En el siglo XII, Saladino lo tomó a los cruzados. Luego lo ocuparon los templarios, los mamelucos y los otomanos. En el siglo XX, la OLP lo usó como base de lanzamiento contra Israel. En 1982, las fuerzas israelíes lo conquistaron durante la invasión del Líbano. Ahora, en 2026, su toma se articula con operaciones de drones de reconocimiento y sistemas de guerra electrónica. La tecnología cambia, pero la geografía no.
¿Qué implica su control para la seguridad regional y el derecho internacional?
Israel justifica su presencia en Beaufort bajo el argumento de autodefensa frente a amenazas de Hizbulá, declarada organización terrorista por la ONU y la UE. Sin embargo, su ocupación unilateral en la yellow line —una franja de 9,6 km dentro del territorio libanés— carece de reconocimiento internacional. El Consejo de Seguridad de la ONU exige el respeto a la Línea Azul, no a la yellow line. Esto tensiona el marco del Derecho Internacional Humanitario, especialmente en materia de ocupación y demolición de infraestructuras civiles.
¿Cuál es el impacto económico y logístico de su control actual?
El dominio de Beaufort interrumpe rutas de suministro de armas desde Siria y el norte del Líbano. También afecta la economía local: al menos 17 pueblos en la yellow line han sido evacuados forzosamente. Se han demolido más de 200 estructuras residenciales y comerciales. Esto ha generado una crisis humanitaria silenciosa, con desplazamientos internos y pérdida de ingresos agrícolas y ganaderos en la región del río Litani.
Datos Clave
- El castillo está situado a 717 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera del Líbano.
- Controla el puente de Hardele, paso crítico sobre el río Litani.
- Forma parte de la yellow line, zona de exclusión unilateral israelí de 9,6 km de ancho.
- Ha sido escenario de batallas bajo siete banderas distintas: cruzados, ayyubíes, mamelucos, otomanos, franceses, la OLP y el Estado de Israel.
- Su reciente ocupación se integra con drones de vigilancia y sistemas de guerra de señales.
Contexto actual y marco legal
La actual escalada en torno a Beaufort se inscribe en una estrategia israelí de “disuasión anticipada”. No busca anexión territorial, sino degradar capacidades ofensivas de Hizbulá. Sin embargo, el Derecho Internacional Humanitario exige proporcionalidad y distinción entre combatientes y civiles. Las demoliciones masivas y evacuaciones forzosas en la yellow line carecen de base legal reconocida. La Resolución 1701 de la ONU, que puso fin a la guerra de 2006, prohíbe cualquier presencia militar israelí al sur del río Litani —salvo la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL). Beaufort está al norte del río, pero su uso como plataforma de fuego afecta directamente esa zona protegida.
Impacto económico regional
La militarización del entorno de Beaufort ha paralizado la producción agrícola en los valles del Litani y el Zaharani. El 62 % de los pequeños agricultores de la zona han abandonado sus tierras. El Banco Mundial estima una pérdida anual de 142 millones de dólares en PIB regional. Además, el control israelí ha interrumpido el tráfico comercial terrestre entre Líbano y Siria, afectando a más de 3.000 PYMEs libanesas dependientes de insumos sirios.
