El reciente acuerdo alcanzado por los ministros de pesca de la Unión Europea ha permitido a los pescadores del Mediterráneo salir a faenar durante 143 días en 2026. Este resultado es el fruto de más de 48 horas de negociaciones intensas y ha sido recibido con satisfacción por las cofradías pesqueras, que lo consideran un éxito significativo. El ministro de agricultura y pesca de España, Luis Planas, anunció la noticia en una rueda de prensa, destacando que esta cifra representa una mejora respecto al año anterior y un aumento considerable en comparación con la propuesta inicial de la Comisión Europea, que limitaba la actividad pesquera a solo 9,7 días.
La negociación fue calificada como «francamente difícil» por Planas, quien subrayó que el Mediterráneo fue el tema más complicado de abordar. Inicialmente, España había presentado una propuesta de solo 93 días, lo que fue considerado inaceptable tanto por el gobierno como por los pescadores. A pesar de los desafíos, el acuerdo final ha permitido mantener los días de faena sin la imposición de medidas adicionales, a diferencia del año pasado, cuando se establecieron condiciones que limitaban el impacto de la pesca en los stocks.
### La Importancia de la Sostenibilidad en la Pesca
El acuerdo de 143 días de pesca no solo representa un alivio para los pescadores, sino que también refleja un compromiso con la sostenibilidad del sector. El ministro Planas ha enfatizado la necesidad de mantener la viabilidad de la pesca en el Mediterráneo, asegurando que las medidas adoptadas en el último año han contribuido a la mejora de los stocks pesqueros. Estas medidas incluyen el uso de puertas voladoras que no tocan el fondo marino, la ampliación de las vedas y la implementación de mallas de diferentes tamaños para la pesca costera y de profundidad.
Planas ha argumentado que los informes científicos utilizados por la Comisión Europea para establecer las cuotas no reflejan aún el impacto positivo de estas medidas a medio y largo plazo. Por lo tanto, ha instado a la Comisión a revisar el reglamento que rige la pesca en el Mediterráneo, con el fin de evitar negociaciones complicadas en el futuro. La lógica actual, que se basa en el stock en peores condiciones para determinar las cuotas, ha sido calificada por el ministro como «perversa».
El compromiso de España con una pesca sostenible es claro, y Planas ha destacado la notable mejoría de los stocks gracias a las medidas adoptadas y al esfuerzo del sector pesquero. Sin embargo, el ministro también ha señalado que es fundamental cambiar las normas para evitar situaciones de negociación difíciles y prolongadas en el futuro. El comisario europeo de pesca, Costas Kadis, ha mostrado disposición para presentar una propuesta que modifique el reglamento, aunque cualquier cambio deberá seguir los procedimientos legislativos habituales.
### Reacciones del Sector Pesquero
La reacción del sector pesquero ha sido mixta. Basilio Otero, presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), ha calificado el acuerdo para las cuotas de pesca en el Mediterráneo como «un éxito». Otero ha señalado que la propuesta inicial de la Comisión habría llevado a la «desaparición» de la flota mediterránea, ya que no habría sido rentable. Sin embargo, ha expresado su preocupación por el acuerdo alcanzado para el Cantábrico y el golfo de Cádiz, que considera un «absoluto desastre». En estas áreas, se prevén recortes significativos en las capturas de especies como la cigala, la bacaladilla, el abadejo y la caballa, lo que podría afectar gravemente a las artes de pesca como el arrastre y el cerco.
El acuerdo de 143 días de pesca en el Mediterráneo es, sin duda, un paso positivo para los pescadores, pero también plantea desafíos significativos en otras regiones. La necesidad de un enfoque equilibrado que considere tanto la sostenibilidad de los recursos marinos como la viabilidad económica del sector pesquero es más urgente que nunca. A medida que el sector se adapta a las nuevas normativas y condiciones, será crucial que se mantenga un diálogo abierto entre los gobiernos, la Comisión Europea y las comunidades pesqueras para asegurar un futuro sostenible y próspero para la pesca en el Mediterráneo.
