Un trágico incidente ha tenido lugar en la playa de Port Saplaya, en Alboraia, donde un bañista ha fallecido debido a un ahogamiento. El suceso ocurrió alrededor del mediodía, cuando el hombre, que se encontraba disfrutando de un día de playa con su esposa, fue arrastrado por las corrientes marinas. Testigos del evento relatan que el hombre, de avanzada edad, luchó por salir del agua, pero las corrientes lo empujaron hacia uno de los espigones, dificultando su rescate.
Los socorristas, alertados por los gritos de auxilio, llegaron rápidamente al lugar en una lancha. Tras rescatarlo del agua, comenzaron a realizar maniobras de reanimación durante más de 20 minutos. A pesar de sus esfuerzos, cuando el equipo del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) llegó al lugar, solo pudieron confirmar el fallecimiento del hombre. La noticia ha conmocionado a los bañistas presentes, quienes no esperaban un desenlace tan trágico en un día que, aparentemente, se presentaba tranquilo.
La bandera verde, que indica condiciones seguras para el baño, ondeaba en la playa en el momento del incidente. Sin embargo, horas después, las autoridades decidieron cambiarla a amarilla como medida preventiva, debido a las corrientes marinas que se estaban registrando. Este cambio en la señalización es un recordatorio de la importancia de prestar atención a las condiciones del mar, especialmente en días de gran afluencia de bañistas.
El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) recibió el aviso del ahogamiento a las 12:11 horas. La rápida respuesta de los socorristas y del equipo médico fue crucial, aunque lamentablemente no fue suficiente para salvar la vida del hombre. La situación ha llevado a la intervención de una comisión judicial, que se ha desplazado al lugar para realizar el levantamiento del cadáver. Este será trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde se le practicará la autopsia para determinar las causas exactas de la muerte.
La playa de Port Saplaya es conocida por su belleza y su ambiente familiar, lo que hace que este incidente sea aún más impactante para la comunidad local. Muchos bañistas que se encontraban en la playa en el momento del suceso han expresado su tristeza y sorpresa, recordando que el mar puede ser impredecible y peligroso, incluso en días que parecen ideales para disfrutar del sol y la arena.
Es fundamental que los bañistas sean conscientes de los riesgos asociados con el mar, especialmente en playas donde las corrientes pueden ser fuertes. Las autoridades recomiendan siempre prestar atención a las banderas de seguridad y a las advertencias de los socorristas. Además, es importante que las personas que no son expertas en natación eviten adentrarse demasiado en el agua, ya que esto puede aumentar el riesgo de accidentes.
La comunidad de Alboraia ha expresado su apoyo a la familia del fallecido, y muchos han comenzado a compartir sus condolencias a través de las redes sociales. Este trágico evento ha servido como un recordatorio de la fragilidad de la vida y de la importancia de cuidar de uno mismo y de los demás en entornos acuáticos.
En los próximos días, se espera que las autoridades locales realicen una revisión de las medidas de seguridad en las playas de la zona, con el objetivo de prevenir futuros incidentes. La seguridad de los bañistas es una prioridad, y se están considerando nuevas estrategias para mejorar la vigilancia y la respuesta ante emergencias en las playas de la región.
Mientras tanto, la comunidad sigue en duelo por la pérdida de un ser querido, y se espera que la autopsia arroje más información sobre las circunstancias de su muerte. Este suceso ha dejado una huella profunda en todos los que estaban presentes en la playa, recordándoles que, aunque el mar puede ser un lugar de diversión y relajación, también puede ser un entorno peligroso si no se toman las precauciones adecuadas.