La lengua y su uso son temas que a menudo generan debates intensos en diversas regiones del mundo, y la Comunidad Valenciana no es la excepción. Recientemente, un grupo de más de 150 escritores e intelectuales ha firmado un manifiesto en defensa del topónimo ‘Valéncia’, en un contexto de creciente tensión lingüística en la región. Este documento no solo respalda la decisión del Ayuntamiento de recuperar el uso de ‘Valéncia’, sino que también critica a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) por su papel en lo que consideran un conflicto lingüístico.
El manifiesto, titulado ‘Manifest dels Escritors i Escritores en Defensa de la Llengua Valenciana’, se estructura en seis puntos clave que abordan tanto la historia como la filología del término. En el primer punto, los firmantes destacan que ‘Valéncia’ fue utilizado institucionalmente en los años treinta del siglo XX, lo que lo convierte en un topónimo con un fuerte arraigo cultural y simbólico en la identidad valenciana. Este aspecto histórico es fundamental para entender la reivindicación actual, ya que muchos consideran que el uso de ‘València’ está vinculado a una pronunciación catalana que no refleja la realidad fonética de la región.
### Argumentos Filológicos y Históricos
El segundo punto del manifiesto se centra en la defensa de criterios filológicos e históricos que justifican el uso de ‘Valéncia’. Los firmantes argumentan que la forma con ‘e’ cerrada es más representativa de la pronunciación tradicional de las diversas comarcas valencianas. Este argumento no solo se basa en la fonética, sino también en un sentido de pertenencia cultural que muchos valencianos sienten hacia su lengua y su historia. La reivindicación de ‘Valéncia’ se presenta, por tanto, como un acto de dignificación de la lengua valenciana, que ha sido históricamente menospreciada en algunos contextos.
El manifiesto también aborda la manipulación política que, según los firmantes, ha rodeado el debate sobre el topónimo. Aseguran que la adopción oficial de ‘Valéncia’ no debe ser vista como un enfrentamiento entre partidos políticos, sino como un paso necesario para la dignificación de la lengua y la cultura valenciana. Este punto es crucial, ya que refleja la preocupación de los intelectuales por la politización de un tema que debería ser tratado desde una perspectiva cultural y lingüística.
### Críticas a la Acadèmia Valenciana de la Llengua
Uno de los aspectos más controvertidos del manifiesto es la crítica directa a la AVL, a la que los firmantes acusan de ser un «factor principal de conflicto» en la cuestión lingüística. Según el documento, la AVL ha contribuido a la inseguridad lingüística y a la infravaloración del valenciano vernáculo, lo que ha llevado a una división entre los hablantes de la lengua. Esta crítica pone de manifiesto la necesidad de un debate abierto y constructivo sobre la lengua, donde se reconozcan todas las variantes y se fomente un ambiente de respeto y colaboración.
El manifiesto también defiende el derecho a la libertad científica y de expresión, condenando el uso de insultos y tergiversaciones en el ámbito académico contra aquellos que apoyan la forma ‘Valéncia’. Este punto es especialmente relevante en un contexto donde la libertad de expresión y el respeto por la diversidad lingüística son esenciales para el desarrollo de una sociedad plural.
Finalmente, los firmantes exigen que se blinde legalmente el derecho a utilizar la normativa de la RACV sin discriminación, y que se reconozca a esta institución, junto con Lo Rat Penat, como entidades normativas de referencia. Esto incluye la necesidad de asegurar la presencia de versiones valencianas en la educación, la administración, Internet y los medios de comunicación, lo que podría contribuir a una mayor visibilidad y respeto por la lengua valenciana en todos los ámbitos de la vida pública.
La controversia en torno al uso de ‘Valéncia’ y ‘València’ es un reflejo de la complejidad de la identidad cultural en la Comunidad Valenciana. A medida que el debate continúa, es evidente que la lengua es un elemento central en la construcción de la identidad y la cultura de un pueblo. La defensa del topónimo ‘Valéncia’ por parte de estos escritores e intelectuales es un llamado a la reflexión sobre la importancia de la lengua como vehículo de identidad y expresión cultural, y sobre la necesidad de abordar estos temas con respeto y apertura.