La ciudad de Valencia ha sido testigo de un notable aumento en el uso de su servicio de bicicletas municipales, Valenbisi, especialmente entre los turistas. Este fenómeno ha cambiado la forma en que tanto visitantes como residentes se desplazan por la ciudad, impulsando un cambio hacia un transporte más sostenible y accesible. En este artículo, exploraremos cómo la introducción de tarifas diarias ha influido en el uso de Valenbisi y las reacciones de las empresas de alquiler de bicicletas privadas ante esta nueva competencia.
### Un nuevo perfil de usuario: el turista
Desde la implementación de la tarifa diaria de 3,99 euros en noviembre de 2023, Valenbisi ha visto un incremento significativo en el número de usuarios. Este nuevo modelo de pago ha atraído a turistas que buscan una forma económica y práctica de explorar la ciudad. En el primer mes de su lanzamiento, se registraron 2.631 viajes diarios, cifra que se disparó a 5.237 en febrero de 2024. A medida que avanzaba el año, los números continuaron creciendo, alcanzando un máximo de 12.980 usuarios diarios durante los meses de verano.
El uso ocasional de Valenbisi ha demostrado ser especialmente popular entre los turistas, quienes valoran la flexibilidad que ofrece el servicio. La posibilidad de alquilar una bicicleta por un corto periodo de tiempo les permite disfrutar de los principales atractivos turísticos de Valencia, como la playa o el parque de Capçalera, sin necesidad de comprometerse a un alquiler a largo plazo. Sin embargo, esta tendencia también ha generado un cambio en el perfil del usuario habitual de Valenbisi, que ahora incluye a un mayor número de visitantes internacionales.
Los datos son elocuentes: en junio de 2025, se registraron 18.697 compras del tiquet diario, lo que representa una duplicación en el uso de esta tarifa en solo un año. Este aumento no es casual, ya que coincide con la temporada alta de turismo en la ciudad, lo que sugiere que Valenbisi se ha convertido en una opción atractiva para aquellos que buscan una forma de transporte rápida y económica.
### La competencia con el alquiler privado
El crecimiento de Valenbisi ha generado tensiones con las empresas de alquiler de bicicletas privadas, que han expresado su preocupación por la competencia desleal que representa el servicio municipal. Gerentes de empresas como Doyoubike han señalado que la promoción del tiquet diario ha llevado a muchos turistas a optar por esta opción más económica, lo que ha afectado la demanda de sus servicios. La situación se ha complicado aún más debido a la caída en el número de turistas tras eventos climáticos adversos, lo que ha dejado a las empresas de alquiler luchando por atraer clientes en un mercado ya saturado.
Las empresas de alquiler han trasladado sus quejas a las autoridades locales, argumentando que el servicio de Valenbisi debería coexistir sin competir directamente con ellos. Sin embargo, la empresa concesionaria del servicio municipal ha defendido su posición, afirmando que opera dentro de un mercado libre y que su contrato con el Ayuntamiento, que se remonta a 2010, les permite ofrecer tarifas competitivas sin costo para el municipio.
Además, la controversia se ha intensificado con la aparición de guías turísticos no acreditados que ofrecen recorridos en bicicleta por la ciudad. Los guías oficiales han denunciado esta práctica, señalando que muchas de estas empresas no cumplen con la legislación vigente que exige acreditación para realizar visitas guiadas. Esto no solo pone en riesgo la calidad del servicio, sino que también perjudica a los profesionales que sí están debidamente registrados.
La situación actual plantea un dilema sobre cómo equilibrar el crecimiento del uso de bicicletas municipales con la necesidad de mantener un mercado justo para las empresas privadas. A medida que más turistas descubren la conveniencia de Valenbisi, es probable que la competencia entre estos dos modelos de negocio continúe intensificándose.
El auge de Valenbisi refleja una tendencia más amplia hacia la sostenibilidad en el transporte urbano, y su éxito entre los turistas es un testimonio de la creciente popularidad de las bicicletas como medio de transporte. Sin embargo, la respuesta de las empresas de alquiler privadas y la regulación del sector serán factores clave para determinar cómo se desarrollará esta dinámica en el futuro. La ciudad de Valencia, con su clima cálido y su infraestructura amigable para las bicicletas, parece estar en el camino correcto para convertirse en un destino aún más atractivo para los ciclistas, tanto locales como visitantes.